viernes, 23 de septiembre de 2016

Tres cosas no tan disparejas

Ya he puesto más veces intervenciones de Matthew Milliner, brillante historiador del arte y brillante en todo. En esta charla de 20 minutos es profundo, es comediante, es original y para hablar de poner a Cristo en el núcleo de su Universidad, Wheaton, un college evangélico:



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Este poema de Brian Doyle.

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Y hoy, en Misa, el texto de Eclesiastés 3.1-11. Como estuve leyendo cosas sobre Biblias romanceadas, acabé aquí y mirad qué chulo este manuscrito, donde se lee bien la letanía del «tiempo hay de...» (abreviatura tpo -con un punto encima- ay -punto encima- de nascer / de morir / de plantar / de arrancar lo plantado, etc.):

jueves, 22 de septiembre de 2016

Pero todavía antes de hablar de Viena, Bruselas 10 (y última)

Nada, en una entrada termino con Bruselas, que Viena está ahí esperando.

Vista la zona de Grecia y Roma, miré a ver y había una sección de arte gótico y posterior. Fue una fiesta también. Había unos retablos de escultura de tamaño portátil, de esos que sabían hacer tan bien los flamencos que era una maravilla verlos. Pero como es un Museo de mierda, la luz era mala y mis fotos una mierda. Pero salvemos tres cosas: dos tapices y unos relieves, todo de la primera mitad del XVI, ese siglo prodigioso.

Había un tapiz que decían que es el primero en los que se percibe una influencia italiana, en concreto de una Piedad de Perugino (aquí somos muy partidarios de Perugino y alrededores):













Sobre una tabla de Beranrd van Orley, Isaac y Jacob:






Y este es Carlos V, que caí en la cuenta que es la persona más importante que ha nacido en Bélgica, aparte de una serie de pintores (van Eyck, van der Weyden, Gerard David, Rubens, van Dyck):


El famoso prognatismo (de hecho dudan si es Carlos o su hermano Fernando):



Ya un poco más mayor:


Y cuando estaba por allí, caí de repente en la cuenta de que cuando Erik el belga robó los tapices de Castrojeriz, mi padre se había puesto en contacto con un conservador justo de este Museo. por ese me sonaba el nombre a algo. Gracias a eso los recuperaron.
Yo me llevé un alegrón al recordarlo.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Pero todavía antes de hablar de Viena, Bruselas 9 (Apamea)

Fue un sorpresón encontrarme las columnas enormes de un pórtico romano de Apamea, la ciudad siria, con un mosaico maravilloso con escenas de caza:





La estatua de bronce es nada menos que de Septimio Severo, con retoques en la Edad Moderna, pero ahí está, tan campante.



Y este es el mosaico (de Apamea en la wikipedia):



El otro día vi que hay uno muy parecido en la villa de la Olmeda, en Palencia:


Y lo que más me llamó la atención: las inscripciones (en griego) de los donantes de suelos de mosaico de la sinagoga de Apamea, del siglo IV d. C.:



ΕΥΘΑΛΙΣ / ΣΧΟΛΑΣΤΙΚΟ/Σ ΕΠΟΗΣ[Ε]Ν / ΠΟΔΑΣ ΙΜ (Eutalis el profesor hizo pies ??)




ΒΑΣΙΛΙΔΑΣ / ΕΥΞΑΜΕΝ/ΟΣ ΕΠΟΙΗΣΕΝ ΠΟΔΑΣ Ρ
Basilidas, tras rogarlo, hizo 100 pies (de mosaico)

En el sótano habián dejado una exposición ¡de 2008! de Mesopotamia. Aquello era un marasmo, pero con cosas muy interesantes. Y en lugar preferente, el busto de Franz Cumont, el gran estudioso de religiones antiguas belga, que se moriría otra vez si viera cómo tratan sus paisanos su legado:



Cosas como esta figura ¿asiria?


Bueno, cierro aquí la visita a la parte antigua. Habría mucho más que contar; por lo menos pongo este papiro con un fragmento de un tratado de adivinación, del II-III d. C., de Oxirrinco, en Egipto:

martes, 20 de septiembre de 2016

Pero todavía antes de hablar de Viena, Bruselas 8 (Cerámica griega)

De todo lo que vi del Museo del Cincuentenario (o Museos Reales de Arte e Historia), la colección de cerámica griega era la peor expuesta, pero la disfruté mucho, a pesar de todo.

Por ejemplo este fragmento de cerámica geométrica, con una fila de soldados arriba y en la banda de abajo una batalla naval (debajo los remeros, arriba en la cubierta, muertos):


Este Dioniso pequeño de terracota, para colgar con dos clavos, era de una grandísima finura:


Este hay que ponerlo porque recuerda la partida de dados de Aquiles y Ayante:


Hombre, había cosas bien contextualizadas, por ejemplo sobre el sistema de gestionar la bebida. La especie de cazo es con lo que se saca el vino de la cratera y se lleva a la copa que está colgada al lado:


Y aquí lo tenéis en un documento contemporáneo:


Y en este también:


Los lécitos son para ungüentos y habitualmente aparecen en tumbas. Aquí hay dos mujeres, una tocando la flauta doble:


Estas dos copas, finísimas de factura y con interiores impresionantes, las destacaban con razón:






Y no pude menos que hacerle una foto a esta pelea de un pigmeo y una grulla:

lunes, 19 de septiembre de 2016

Pero todavía antes de hablar de Viena, Bruselas 7 (Entrada a lo grande en los Musées Royaux d'Histoire)


[El Museo del Cincuentenario con el Arco del Triunfo en Medio]


[Una escultura de un perro en el Parque del Museo]

Ya ni sé muy bien si es este blog lo que me lleva a preferir la visita a museos en lugar de la típica ruta turística: presumir aquí de sofisticación y de estar por encima de la media. Yo, con el corazón en la mano, me inclino por pensar que ya estoy muy mal y en realidad lo que quiero de ir a los sitios es meterme lo antes que pueda en museos, que prefiero los muertos a la vida.
La cosa es que pasé de Grand Place y similares y me fui a los Musées Royaux d' Art et d'Histoire (no confundir con los Musées Royaux de Beaux Arts que comenté en entradas  anteriores; -no sé por qué lo tienen que decir en plural, pero algún motivo habrá).

El hecho es que es un museo que está en el Parque del Cincuentenario y que al menos me permitió ver el «barrio europeo», lleno de funcionarios y que atufaba del azufre del «buen rollo» y la «construcción europea» (ese gran timo, lo descubrimos demasiado tarde).

Lo hicieron en 1880, para celebrar 50 años de independencia y es una especie de British Museum, por la variedad de elementos y el cáracter enciclopédico.
Lo disfruté un montón, aunque ya de primeras me tuve que descartar de la parte de civilizaciones no europeas (parece que es muy buena la colección precolombina), Tenían una colección excelente pero el museo parecía de Rumanía en los años 70: estanterías vacías, otras sin carteles, objetos como abandonados o con carteles a ras de suelo. Después de haber estado en el KHM de Viena aquello era un bajón y me hundió la imagen que tenía de Bélgica. No sé, si no tienen para estar a la altura en un museo así, pero claramente no está entre sus prioridades. Quizá de tanto pelearse entre flamencos y valones, la historia de la humanidad sea algo demasiado molesto para mirarlo.

Empecé por Gecia y Roma y qué maravilla, a pesar de todo. Este casco de fantasía creo que etrusco:



Luego me di con este casco apulo-corintio de comic (era una ofrenda votiva):


Me alegró ver un busto del orador Hortensio, porque dio nombre al discurso perdido de Cicerón


Y sobre todo me alegró encontrarme una pared de fresco de Pompeya, con detalles ilusionistas:




Y este mosaico de las criadas de Ulises (en la esquina derecha pone ΘΕΡΑΠΕΝΙΔΕΣ), bailando muy a su pesar, para distraer de la masacre, mientras él, a la izquierda, abraza por fin a Penélope





Y entre las salas, me encontré este homenaje tan elegante. Las Guerras Mundiales están por todas partes en estos países y me alegra que sea así:

viernes, 16 de septiembre de 2016

Diálogos de carmelitas de Poulenc

Vimos Diálogos de Carmelitas, de Poulenc, la versión de la Scala (pero regalada en una de esas promociones de El Mundo de años ha: falló en lo mejor y tuvimos que saltar unos minutos), con dirección de Riccardo Muti. Me gustó mucho, un montón. Yo recordaba -muy vagamente- la película, pero ni he leído la novela original ni el guión de Bernanos.
El libreto era excelente. Me impresionó, entre otras cosas, lo de que la muerte no es en soledad (tema demasiado repetido en nuestro nihilismo contemporáneo), sino para los otros: unos se encuentran con muertes duras (como la priora anciana) y por eso otros se las encuentran sencillas.

Me hubiera gustado poneros alguno de los Himnos religiosos que cantan, de grandísima sencillez y densidad. Sólo he encontrado el impresionante final (SPOILER: las matan a todas):



Y buscando, me di con esta actuación impresionante de Jessie Norman de propina:

jueves, 15 de septiembre de 2016

Pero todavía antes de hablar de Viena, Bruselas 6 (Bouts, van der Weyden y Hals)

Bueno, bueno, una semana llevo casi, a cuenta de las dos horas que pasé en los muy mejorables Museos Reales de Bellas Artes. Vamos a cerrar el apartado, que todavía me queda otro museo por contar (y ese, si me descuido, me lleva un mes).
Centrémonos en tres pintores:

-Dirk Bouts tenía dos tablas de un episodio de muerte injsta de un noble, la ordalía de su mujer agarrando una barra de hierro al rojo y al fondo, la mujer del emperador Otón colgada para «compensar» el desaguisado previo. Bien entretenido, ¿no?







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Detalles míos













De van der Weyden había un tríptico pequeñito muy chulo, pero es que era un Museo que ni luz tenía: estaba todo medio a oscuras. Pero he encontrado (no en la web del Museo) fotos más o menos decentes:



Las puertas cerradas con san Jerónimo curando al león y san Jorge, en maravillosas grisallas:


Fotos de detalle mías:




Y había dos retratos. Os pongo este:


Venga, la grisalla de detrás de san Lorenzo, también:


Y por poner algo más, un cuadro de Frans Hals, que conozco tan poco pero que siempre me sorprende muy positivamente. Lo más llamativo es que con su pincelada suelta sea capaz de lograr una pintura tan precisa al final:



Es una foto muy mala, pero creo que se nota algo de lo de las pinceladas: